Después de 16 clases, mi hija mayor (4 años) ha dejado sus clases en la escuela oficial de música de Sanse. Es curioso como los padres proyectamos nuestras ilusiones y frustraciones en los hijos, yo tengo esa espinita clavada de que por mas que me guste mucho la música no poder ni tocar las maracas con gracia. A pesar de haber estado rodeado de aficionados a la música, tener un ambiente propicio en casa y todo tipo de estímulos nunca he tenido la disciplina y constancia necesaria para, al menos, tocar cuatro acordes a la guitarra. Y por eso siempre tuve la ilusión de que mis hijos estudiaran música desde pequeñitos y llegaran donde su padre nunca (o aún) no ha llegado, lo cual no era difícil ya que se comparan con el cero negativo :-D
Sin embargo este primer intento ha fracasado. El caso es que empezó muy bien, con mi hija muy ilusionada. No es de mucho hablar de lo que pasa en el cole, pero decía que tocaba instrumentos en clase, que si el triángulo, que si la clave, que si las maracas que si los tambores. y claro, yo estaba eufórico.

Paralelamente me iba trabajando a mi hijo de dos años, que esta en la fase esa de “Yo mayol” (yo soy mayor) que quería ir detrás de su hermana a música. Le decía que aún era pequeño, que podría ir “el año que viene” (en realidad le quedan dos, los cogen con cuatro años).

Hasta aquí todo muy bien, mejor de lo que podía esperarse, para empezar es difícil que te den plaza, nosotros echamos la instancia y tuvimos suerte, pero mucha gente se quedó fuera. El caso es que la primera profesora que tubo mi hija dio paso a una segunda. No tengo claro si la primera era suplente por alguna baja de la primera o a la inversa, o si fue una reestructuración interna, un despido, o algo, porque la verdad es que la información en la escuela oficial de música de san Sebastián de los reyes brilla por su ausencia: ni una indicación, ni una reunión, ni un paleito… y encima en secretaría no acertaron ni la hora ni la profesora que empezó el curso.

Bueno, el caso es que empezamos muy bien, pero luego cambió la profesora, como he dicho, y la segunda se la notaba mas distante y supongo que más “académica” porque lo de tocar instrumentos se cortó de raíz, y se cambió por dibujos de claves de sol o negras. Desde ese momento empezó la cuesta bajo: las clases duran 45 minutos, pero mi hija decía que “tardan mucho en venir los padres” (traducción: se me hace largo) primero y luego directamente, “me voy a desapuntar de música”. Como imaginareis traté de contrarrestar esto motivándola como se me ocurrió, pero la suerte estaba echada… una pena.

Hace un par de clases que ya no va, pero hace un rato me he pasado a darla de baja :'(

El año que viene trataré de que se vuela a apuntar, a ver si tengo suerte y me dan plaza (bastante difícil), ella se quiere apuntar (veremos que recuerdo tiene un año después) y si da con alguien que la enganche más… deseadme suerte.

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  1. Rafa Hortaleza

    … ¿y si la das libertad para que ella elija si quiere aprender música o no cuando tenga edad suficiente? Seguramente el mundo no se va a perder ningún Mozart y quizá ella lo tome con más ganas cuando sea ella quién decida apuntarse. ¿o es que la música es como el catolicismo? “si no te lo meten tus padres de pequeño no se desarrolla”. Me he animado a comentarte esto pq yo tengo una guerra en casa entre la facción “musicalista” que pretende apuntar al mayor a la misma escuela y la facción “libertalista” que sostiene (yo) que no debemos cargar el peque con actividades que él no ha elegido. Eso sí, mea culpa, en el caso del inglés no admito discusión, mi mayor irá a inglés le guste o no :-P

  2. Marisol

    Pues creo que hemos hecho bien en apuntarla a música y que la haya conocido, porque así ha tenido la oportunidad de ver cómo es esa actividad. Está bien iniciarles en una cosa o en mil, aún sin que ellos tengan libertad clara de elegir ,igual que les llevamos a los titeres, a los talleres, o a que aprendan a nadar… sin que ellos lo pidan. los padres estamos para “dirigirles” hacia lo que pensamos que les pueden gustar y si no se quieren apuntar, o no les gusta, ya están eligiendo ellos, pero después de un elección previa de los padres. Cuando sea más mayor, posiblemente ya no haga falta ese requisito previode los padres.Nada, es pequeña aun, se la desapunta y listo, ya volverá cuando sea más mayor o no. Si te consuela, como madre, he observado que tu hija tiene bastante ritmo, gracia e interés por la música, pero competir con el baile del cole, con tutus, tacones y amigas de su clase…. es dificil. No descartes que no vuelva a recurrir a la música, y lo mejor es que ahora ya la conoce.

  3. ceronegativo

    lo siento Rafa, estoy más con Marisol, tan pequeños, y mientras se pueda hay que abrirles los horizontes lo más posible, y estimularles intelectualmente todo lo posible. Si todo lo que quieren hacer es quedarse en casa mirando al techo o viendo “escenas de matrimonio”, pues creo que no debemos de permitirlo, es nuestra labor de padres.
    Lo del a analogía música adoctrinamiento religioso creo que no esta bien traída, obviamente se puede aprender música a los 80 años, igual que el inglés, pero se aprende más y mejor desde pequeño.
    Un abrazo, nos vemos en los parques :-D

  4. Rafa Hortaleza

    Ufffff. Vosotros tenéis vuestro Librillo, MJ creo que también gasta una versión aproximada de vuestro Librillo. Mi Librillo es diferente…
    Nos vemos en los parques, que ni de coña en los títeres ;-P

  5. Rafa Hortaleza

    Por si os interesa (que seguramente no) comprenderme mejor, os adjunto algunos capítulos de mi personal e intransferible librillo:

    “está bien iniciarles en una cosa o en mil” – simplemente no creo que este “statement” sea cierto.
    “los padres estamos para dirigirles” – sí, pero a mi juicio, hay una delgada línea entre dirigir e imponer actividades que no son fundamentales para ellos y quizá sí para nosotros. Con toda nuestra posible carga de frustraciones y culpas que atesoramos los adultos.
    “abrirles los horizones” – hay muchos horizontes y esto se puede ver desde muchas perpectivas y no necesariamente actividades pseudoacadémicas. En esto incluyo el inglés claro, en el que tengo mis propias contradicciones pero en el que, como las vacunas, creo que es una putada pero creo que a mi hijo(s) le va a hacer falta en el futuro para defenderse en la vida y por eso le apuntaré. Aunque íntimamente creo que también es una putada tan pequeño.
    Quizá nos obsesionamos con ser superpadres autoexigiéndonos y exigiéndoles quizá cosas que no son necesarias y quizá tampoco sean buenas en exceso o quizá no sean las mejores posibles. Sé que acertar es muy dificil y el punto medio casi inalcanzable y eso nos pasa a todos.
    Por otra parte nada tiene que ver no apuntar a un hijo a una actividad con dejarle ver escenas de matrimonio o tele 10 horas al día. Tampoco la imaginación se estimula sólo con actividades culturales o deportivas.
    Por otra parte sí creo que hay un paralelismo claro entre religión y música e ingles: casi nadie que no empiece de niño con la religión la incorporará a su vida, casi nadie que no empiece de niño con la música llegará a dominarla, casi nadie que no empiece de niño con los idiomas llegará a hablarlos. Por eso hay padres que quieren que sus hijos aprendan religion temprano, por eso hay padres que quieren que sus hijos aprendan música temprano y por eso hay padres (como yo) que hacen la putada de apuntar a sus hijos a inglés temprano. Todo creo que se basa en qué cosas como padre concedes la suficiente importancia para cargar a tu hijo con ellas.
    Bueno, pues nada, ahí os dejo unas pinceladas de mi particular visión del tema en la que sé que casi nadie comulga conmigo.

    bueno, espero que no os lo toméis mal este comentario, ya he peleado bastante en casa por defender mi punto de vista en torno a este tema en particular. Desde luego, si consigo imponer mi punto de vista mi hijo no irá a la escuela de música… remarco “si consigo” :))

  6. Marisol

    No sé exactamente,Rafa, porque nos, me, iba a molestar tu comentario, ya que, evidentemente en cuestiones de educación, ninguno tenemos la verdad absoluta sino más bien, y tú muy bien lo has dicho, librillos. Y segundo, tampoco sé por qué no nos, me, iba a interesar el comprenderte mejor, ya que te tengo aprecio, te considero amigo, un buen y equilibrado padre, y de todo se aprende o por lo menos se intenta comprender.
    Pero bueno, salvando esas dos cosas que me han chocado, si debo decir que la aparición de la palabra “imposición” me ha disgustado un poco porque a los cuatro nos considero unos padres razonables y que dejan fuera ese tipo de actitudes hacia sus hijos en este tipo de cuestiones, por no decir en la mayoria.
    Efectivamnte, la línea entre el “dirigimiento” y la imposición es delgada pero no invisible. Es más,si a pesar de que se la anime, la niña no hubiera querido apuntarse a musica, NO la hubieramos apuntado. Así que, no creo que hayamos cruzado la linea en ningún momento y me parece que la niña no lo ha vivido tampoco como ninguna imposición, simplemente se propone y se anima, se la incita, ella va a un sitio donde se lo pasa bien y sale contenta , hasta que deja de pasarlo tan bien o le llama la atención otra cosa que expresamente ha pedido ella, se la quita de lo anterior y finish. De hecho tardamos nada en desapuntarla de la actividad. Es pequeña aún y va probando todo tipo de historias y actividades y talleres y visitas a lugares y salidas al campo y deportes,…creo que mostrándola al fin y al cabo cómo puede emplear su tiempo. Y esto me vale para cualquier actividad, o títere, o lo que sea. Y todo ello, porque veo que a los niños, a los mios por lo menos, Sí les gusta llenar el tiempo haciendo cosas distintas cada fin de semana, y se le ve contentos. O en las tardes de invierno,en las que no puedes salir a la parque, disfrutan iendo a actividades con otros niños, y se les ve contentos. Te puedo asegurar, que si no estuvieran contentos no tendrían por que hacerlo así.

    Sin embargo, para lo del inglés, que sospecho que le va a resultar más académico y aburrido, estamos, estoy, tratando de esperar un poco, porque quizás aún sea pequeña para entender que tiene que seguir en las clases aunque no la guste porque es una cosa que necesitará para el futuro. Y en previsión de que me vaya a pedir que la desapunte y no pueda darla el sí por respuesta, (porque el ingles es ya disciplina académica y curricular, porque también cuando sean mayores tendrán que ir aprendiendo que hay más disciplina en cuanto a las cosas que hay que hacer, tipo los deberes, que no hay que abandonar tan pronto algo que se empiece…)pues trato de alargarlo un poco más en el tiempo…( le doy de margen hasta los 5-6 años, ja, ja, ja).

    En fin, que en ningún momento me molesto por este tipo de comentarios porque la educación es un camino dificil, y no está mal ver otros puntos de vista de amigos y padres a los que tengo en alta estima como tal.

    Rafa, nos veremos en los parques y en los títeres ;-P

  7. Rafa Hortaleza

    sí…, seguramente tengas razón…, y lo del inglés tampoco sé cuándo sería el mejor momento… pfff en fin, “haremos camino al andar” y veremos cómo salen las cosas :-)
    De todas formas no me mal interpretes, por supuesto que me encanta hacer cosas con los niños y a ellos también y claro que me preocupa que hagan deporte, aprendan cosas etc… Pero hace poco tuve un debate con MJ a cuenta de “la posibilidad de apuntar a escuela de música para el mayor” y mi no me pareció buena idea y a ella sí. No sé, quizá sí lo sea por lo menos para que pruebe como vuestra hija y si no le gusta pues se le borra y ya está que tampoco se pierde nada. Nos vemos en los títeres (*). Sorry por lo de “imposición” que es una palabra demasiado “gruesa”. Besos

    (*) lo de los títeres es una coña que tengo con MJ: mis padres que eran unos “superpadres” de la época me hicieron tragar cienes y cienes de títeres en el Retiro y los cogí una manía que no veas. Y siempre que sale la palabra títeres, para enfadar a MJ que ya sabes que es muy titiritera, le digo que paso de ir etc etc etc… ya me conoces, soy un “chinchón” ;-)

  8. Sinegaglia

    Rafa. Estoy contigo. Yo tengo el nivel de unglés del instituto…Bajito, bajito…Si quiero lo puedo mejorar ahora a mis años…Las horas que no le dediqué…Jugué , estudié y me formé en lo que me gustaba…La historia y la Revolución, veía mi barrio y sus carencias…Materiales, espirituales ( si se me permite la intromisión)…Si me hubieran apuntado en cualquier actividad hoy leería más rápido el inglés, o derribaría a mis adversarios con las técnicas del judo, Tai Chi o cualquier endemoniada arte marcial (que practiqué sin éxito de mayor) Hoy disfruto de pensar como historiador (en paro) y como individuo. Las horas sin actividades, qué delicia…Pobres chavales de clase media de hoy día…Sólo lamento el tiempor que malgasté en cocnocimientos que hoy no me valen ni para coger el autobús…

  9. Sinegaglia

    ah! Y por supuesto lamento todo el tiempo que no tuve para aprender más de mi padre y conocer mejor a mi madre

  10. Juan

    Perdonar las fechaspero etoy ojeando el blogy me lo he encontradoen estos momentos.
    pienso que lo inportante es si tu hija tiene interésen las clases de musicay no tú,tambien es importante si tiene cualidades.Considero que si es importante la decisión de apuntarse y debe ser meditada,elborrarse es aun una decisión mas importante que la anterior pues implica ademas la ruptura de un compromiso.
    Pues tambíen hay que tener mucho cuidadocon las actividades estra escolares que saturan y cansan a los niños y les deja sin tiempo para las actividades no dirijidas.
    Rafa,disculpa que te demi opinion,pero considero que debes valorar el nivel de inglés de tu colegio,quizas seria suficiente con las clases regladas.

  11. Madalina

    No te desanimes. Tengo 30 años. Ya eligira por si misma tu hija en cuanto ella considere. Yo tengo 30 años, a mi padres les habrian gustado que yo fuera a clases de piano desde pequeña pero me han dado libertad de eleccion. Y empezo a gustarme a tocar el piano a los 18 años cuando fui a un curso intensivo de un mes en la iglesia. Claro, fue poco tiempo para poder aprender mucho, pero los suficiente para saber si me gustaba o no para seguir adelante aprendiendo por mi cuenta. y asi fue, me compraron un organo a las 18 años, y aprendi a tocar con las dos manos, hasta al llegar a ser la pianista de la iglesia tocando piano con las dos manos y partitura delante. Todo es querer y gustar. No la agobies! La libertad de eleccion es la que da los resultados!




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